Historia del Instituto Valladolid

RESEÑA HISTÓRICA

Como acontece con la historia de toda institución, ciertos momentos marcan el inicio de un vivo y creciente interés por sus orígenes. A sesenta años de la fundación del Instituto Valladolid estas páginas quieren responder a ese legítimo anhelo de reconocer sus comienzos y la infatigable labor de quienes lo hicieron posible.

ANTECEDENTES
En 1937 las autoridades oficiales clausuraron el Colegio Salesiano para ocuparlo en dar cobijo a los niños españoles expatriados a causa de la guerra civil. Morelia se quedaba sin colegios particulares. Ya en 1914 se habían retirado los hermanos lasallistas que dirigían el Colegio del Sagrado Corazón. La falta de estos colegios inquietó en 1939 a los presbíteros José Villalón Mercado y Guillermo Ibarrola Buhl al igual que algunos padres de familia; todos se reunían para analizar la posibilidad de abrir una escuela que diese una formación cristiana. Estas reuniones marcaron el inicio del proyecto de fundar un nuevo colegio particular. El Sr Arzobispo Dr. Luis María Altamirano y Bulnes fue informado de la obra, la bendijo y la siguió muy de cerca. Con la llegada a la Presidencia de la República del Gral. Manuel Avila Camacho creció tal posibilidad. Para mediados de 1940 el entonces presbítero José Villalón Mercado y el P. Guillermo Ibarrola Buhl, con el proyecto en mente, se entrevistan con los señores: Salvador Treviño Gómez, gerente de la Compañía Eléctrica de Morelia, Rafael Ramírez Johnes, gerente del Banco Nacional y Alberto Bravo Ugarte, banquero de la General Hipotecaria. Fruto de esta entrevista y después de varias reuniones con padres de familia, el 1 de marzo de 1941 se firmó el acta constitutiva del Instituto Valladolid. Los firmantes fueron: el Lic. Javier Ibarrola S. y el Sr. Alberto Bravo Ugarte, los Profrs. Melesio de Jesús Vargas, Raúl Zepeda Medina y J. Praxedis Alfaro. Así, el 3 de marzo de 1941 el Instituto Valladolid abrió sus puertas. Las primeras clases se impartieron en el domicilio particular de la calle Bartolomé de las Casas Nº 493. El espacio fue insuficiente y sólo permitió instalar los salones de 3º, 4º, 5º y 6º de primaria, 1º y 2º de secundaria y 1º de comercio. El primer director ejecutivo del Instituto fue el Profr. Melesio de Jesús Vargas y el director administrativo fue el Lic. Javier Ibarrola. Al poco tiempo, el P. José Villalón Mercado toma el lugar del Profr. Vargas. El limitado espacio y el creciente número de alumnos exigió que, a los dos o tres meses de iniciadas las clases, se viera la necesidad de cambiar el colegio a otras instalaciones. El Instituto se trasladó entonces al predio donde estuvo la fábrica de cerillos "La Ideal" ubicada al lado sur del Bosque Cuauhtémoc.

FUNDACIÓN DE LA PREPARATORIA
Para fines de 1942, al salir la primera generación de secundaria, brotó la inquietud entre los padres de familia de que los maestros del Instituto Valladolid continuaran con la educación de sus hijos. El Lic. Javier Ibarrola inició entonces los trámites necesarios para el reconocimiento de los estudios de preparatoria e hizo la solicitud de incorporación a la Universidad Nacional de México el 19 de enero de 1943. De este modo, el Instituto Valladolid Preparatoria abre sus puertas a la juventud moreliana y de la región e inicia formalmente sus clases en febrero. El 29 de marzo de 1943 la UNAM le otorga la incorporación conforme al plan de estudios de 1940 en las áreas de ciencias sociales, biológicas y químicas.
PRIMERA ETAPA.
La preparatoria inició sus actividades en el mismo edificio que albergaba la primaria y la secundaria. Al poco tiempo se cambió provisionalmente a la casa del Sr. Alberto Cano junto al mismo bosque. Siendo insuficiente el espacio ahí, se trasladó a la casa del exgobernador D. Juan Conrado Magaña en la esquina de la Av. Acueducto y la Av. Ventura Puente, el edificio que alberga actualmente al DIF. El primer director técnico del Instituto Valladolid Preparatoria fue el Lic. Javier Ibarrola. La planta de docentes estaba conformada por los profesores J. Praxedis Alfaro, Porfirio Martínez Peñaloza, Dr. Borja León Márquez, Manuel Martín del Campo, Lic. Miguel Estrada, Dr. Rafael Morelos Z., Gabriel Bobadilla, Raúl Zepeda Medina, Melesio de Jesús Vargas, Luis Bravo R. Gallegos Agustín, Eugenio Romero, Miguel Hernández, Dr. Fernando Calderón Vega, Jorge Camacho, P. Jorge Godtsseels, Dr. Felio Mirabent, Lic. Alfonso Rubio, y el propio director Lic. Javier Ibarrola. En esta etapa inicial, en que quedaron puestos los cimientos de lo que sería la magna obra educativa, tuvieron una decisiva participación los sacerdotes: P. José Villalón Mercado, en ese tiempo director ejecutivo de todo el Instituto Valladolid, y el P.Manuel Castro Ruiz, hoy, Arzobispo emérito de la Arquidiocesis de Mérida, prefecto de disciplina, quienes con su trabajo callado y desinteresado fueron piedra angular de la naciente institución. Dos años después de haber sido fundada la preparatoria, en 1945, ante la dificultad enorme de conseguir maestros para atender a los alumnos y la falta de recursos económicos, al no contar con el suficiente apoyo que se esperaba por parte de la sociedad, los directivos se vieron en la necesidad de cerrar sus puertas temporalmente.
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SEGUNDA ETAPA.
El bagaje histórico del Instituto Valladolid se remonta a la trayectoria educativa de la obra Marista en México, que data del año 1899 a nuestros días. La pedagogía Marista esta basada en los principios que el P. Marcelino Champagnat inculcó en sus primeros hermanos y que siguen dando frutos. Estos principios son: La Educación Integral. Las Pedagogías: Marial, de la Presencia, de la Sencillez, del Espíritu de Familia, del Trabajo y la Constancia, de la Disciplina. El desarrollo de la obra Marista en México está acrisolada por la prueba y el sufrimiento: desde la enfermedad porque muchos hermanos mueren en el sur de nuestro país por la fiebre amarilla, hasta la persecución. Durante los años 1924 a 1934 los centros Maristas se enfrentan a continuos ataques que particularmente el gobierno de Calles les dirige. Incluso se cierran todas las escuelas católicas y las clases se imparten clandestinamente en casa particulares de los mismos alumnos. La presencia de los Hermanos Maristas en Morelia data desde fines de 1945, cuando el P. José Villalón Mercado y el P. Manuel Castro aconsejados y apoyados por el Excmo. Sr. Luis Ma. Martínez, Arzobispo de México y por el Excmo. Sr. Luis Ma. Altamirano Bulnes, Arzobispo de Morelia, hablan con los superiores Maristas y les presentan la necesidad de que piadosos hermanos y excelentes maestros se hagan cargo del Instituto. Después de superar múltiples dificultades los superiores aceptan. En febrero de 1946 se hacen cargo únicamente de la primaria y la ubican en la calle de Zaragoza No. 176. Los primeros hermanos Maristas que se hicieron cargo del Instituto fueron: El director H. Juan B. Yanci, el H. Manuel Torres Benítez, el H. Lorenzo P. Gutiérrez y el H. Manuel Moreno Vera. Al siguiente año, 1947, también toman la secundaria y la llevan a donde, en ese entonces, tienen la primaria en la casa de la calle de Zaragoza. El edificio de la antigua cerillera ubicada en Ana Ma. Gallaga No. 1000 del sur del Bosque se convirtió en internado de alumnos del colegio. Desde 1949 hasta la fecha este mismo edificio es casa de formación de los Hermanos Maristas. Como era muy notable la aceptación del Instituto Valladolid entre la sociedad moreliana, a medida que el Instituto se consolidaba y fortalecía sus grupos, hubo de pensarse en un espacio más confortable y mejor acondicionado. Con esta idea. en 1952 se pudo adquirir un terreno que había formado parte de la antigua hacienda de Guadalupe la Piedrita. El autor y constructor del proyecto fue el Ing. Jaime Sandoval Jr.. El edificio se inauguró para el curso 1953. En ese momento el director del plantel era el Profr. D.Antonio Calderón Ramírez. El edificio quedó ubicado entre las calles: Sánchez de Tagle, Samuel Ramos, P.Lloreda y Diego José Abad. La preparatoria del Valladolid estuvo cerrada por espacio de catorce años. El 1º de enero de 1960 se solicita nuevamente la reincorporación a la UNAM y en febrero de ese mismo año abre sus puertas de nuevo. El 21 de julio la UNAM le otorga la reincorporación. Los documentos oficiales de la preparatoria, en la década de los cuarentas, facilitaron su restablecimiento. La preparatoria ocuparía el mismo edificio de la primaria y la secundaria que se ubicaban ya en Diego José Abad 250.
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La reapertura de la preparatoria fue posible gracias al empeño del Profr. D. Ambrosio Bon Ramos, director del Instituto Valladolid en esa época, del Profr. José González, director del Internado México, de la Mtra. Elena Jeannetti, Secretaria Técnica de la Universidad Iberoamericana, representante también del Instituto Valladolid ante la UNAM y del Profr. D. Salvador Heredia, Provinvial de los Colegios Maristas de Occidente. Las solicitudes de inscripción para la preparatoria rebasaron todas las previsiones. La sociedad michoacana correspondía. No solamente llegaban alumnos de la capital, sino también, de las poblaciones cercanas: Uruapan, Zamora, Apatzingán, Huetamo, Jacona, Sahuayo, Cd. Hidalgo, de los vecinos estados de Guanajuato, Querétaro y aún del D.F. La planta docente estaba conformada por el P. Eliseo Albor Acevedo, el Dr. Juan Pierres, el Lic. Miguel Estrada Iturbide, el Lic. Nicanor Escobedo, los profesores Miguel García Plascencia, Raúl Zepeda Medina, Guillermo Corona Díaz, Francisco Armas Páramo, Miguel Díaz Ordaz y del Rivero, Gabriel Alec Martín, Pablo Aguilar y Aguilar, titular del primer grupo de preparatorianos y un extraordinario formador pues sus dotes enciclopedistas, de todo sabía, y su recia disciplina lo hicieron ser uno de los maestros más respetados y admirados, el Ing. Nabor Ballesteros, D. Pablo Hernández G., quien además fungía como director técnico, también se destacó por ser un profesor que inspiraba confianza por ser una persona tranquila, y otros más que dieron a la preparatoria un renovado impulso con el rigor de la disciplina del estudio y el afán por la excelencia en todos los órdenes. Rasgos que identificarían a la postre al Instituto Valladolid y que reconocerían propios y extraños. De este impulso vital es ejemplo preclaro el programa radiofónico "Habla la Juventud", único en su género, organizado por alumnos del Instituto en 1963. En 1964 el Director D. Ambrosio Bon Ramos es sustituido por el Ing. Ricardo Méndez G., quien a su vez por razones de salud, es reemplazado nuevamente en 1965 por el Mtro Bon Ramos, quien funge como director hasta el año de 1968. En el año de 1969 bajo la dirección del Profr. Salvador Torres López Las Hijas de María Inmaculada de Guadalupe del Colegio Plancarte para señoritas llegaron a un acuerdo con los Hermanos Maristas y sus alumnas de preparatoria se integraron al Instituto Valladolid. Algunas religiosas se integraron al servicio educativo de la Institución hasta mediados de 1979. Fue así como la preparatoria del Valladolid se hizo mixta. .

TERCERA ETAPA.
Al iniciar el curso escolar 1973-1974 el entonces director, el Profr. José Guadalupe Romero y el Provincial de los colegios maristas en Occidente D. Aureliano Brambila de la Mora, anuncian a los padres de familia que para el próximo ciclo escolar ya no podrían seguir atendiendo la preparatoria por el reducido número de Hermanos Maristas debido a la falta de vocaciones. De esta decisión ya estaba enterado el Excmo. Sr. Arzobispo D. Estanislao Alcaraz Figueroa. Después de la noticia un grupo de padres de familia se entrevistó con el Sr. Arzobispo y luego de varias reuniones se creó un patronato que se encargaría de la preparatoria. No querían que la única institución educativa de ese nivel con carácter cristiano en toda la región desapareciera. El Sr. Arzobispo nombró como su representante ante el patronato al P. Eliseo Albor Acevedo quien ya trabajaba como maestro de la preparatoria desde que se reabrió en 1960. Para el curso escolar 1974-1975 el patronato nombró director general al P. Eliseo Albor Acevedo y como director de la preparatoria al Dr. Alejandro Ojeda quienes con un grupo de maestros entusiastas le imprimieron un sello muy característico y propio al Instituto Valladolid: la excelencia académica, la disciplina en todos los órdenes y la abierta disposición a responder a los signos de los tiempos. Los Hermanos Maristas, que dirigían la secundaria del Instituto Valladolid en el edificio de Diego J. Abad No. 250, firmaron un convenio con el patronato el 3 de julio de 1974. En él se comprometían a prestar la planta baja del edificio para que continuara ahí la preparatoria y, además, facilitar un hermano para que atendiera la animación espiritual de la misma. El Patronato se comprometía a seguir los lineamientos de la pedagogía Marista, servir a la comunidad moreliana sin ningún afán de lucro y lograr de los alumnos, buenos cristianos y virtuosos ciudadanos. Es importante destacar, de esta época, a tres Hermanos Maristas: Roberto Ramírez, Benigno Suárez y de un modo muy especial al inolvidable Hno. D. Javier Jiménez Gómez. Fue a mediados de 1976 cuando el Patronato se transformó en Promotora de Educación Superior A.C. (P.E.S.A.C.), siendo su primer presidente el Dr. Rafael Morelos Valdés hasta el 29 de agosto de 1978. El segundo presidente es el Sr. David Servín Meza González, quien fungió como tal hasta su muerte acaecida el 8 de septiembre de 1980. En su lugar fue nombrado presidente, el C.P. Francisco Arceo García, quien desempeña dicha responsabilidad hasta 1996. De este año a la fecha, ocupa el cargo el P. Eliseo Albor Acevedo. En el curso escolar 1977-1978, el Dr. Alejandro Ojeda deja la dirección de la preparatoria. El P. Eliseo Albor A. y el Ing. Carlos Plaza Pérez, exalumno de la segunda generación de bachilleres de los años cuarentas, se hacen cargo de la misma, el primero como director ejecutivo y el segundo como director técnico. .

A principios de 1979 el P. Eliseo Albor, por razones de salud, deja la dirección de la preparatoria. Una vez restablecido retoma la dirección general de PESAC en julio del mismo año. Para el curso escolar 1979-1980 la promotora nombra director de la preparatoria al Profr. J. Sabás A. Carranza Álvarez, quien deja de serlo durante el segundo semestre de ese mismo ciclo, para hacerse cargo de la Escuela Técnica de Turismo también perteneciente a PESAC, siendo reemplazado temporalmente por el P. Eliseo Albor. El Profr. Sabás Carranza regresa al siguiente curso a la dirección de la preparatoria en la que permanece hasta el ciclo escolar 1985-1986, año en el que, por razones familiares, deja la dirección. Para el curso escolar 1986-1987. PESAC nombra director de la preparatoria al Profr. José Luis Ochoa Hernández. En este mismo ciclo escolar es nombrado director general de PESAC y director técnico de la preparatoria al Profr y Dr. Francisco Javier Jasso Muñoz. Este periodo se ha distinguido por un crecimiento muy grande del Instituto en todos sus niveles. Ante la gran demanda de alumnos para secundaria y preparatoria los directivos de PESAC decidieron construir un edificio en Sta. María de Guido para trasladar la preparatoria. Esta pasó a las nuevas instalaciones en el curso escolar 1990-1991. Al término del ciclo escolar 1992-1993, la Promotora de Educación Superior A. C. le encomienda al Profr. José Luis Ochoa Hernández una tarea especial dentro de la misma Institución y le sucede en el puesto, al inicio del curso 1993-1994, el Dr. Alejandro Revuelta Vaquero, continuando con esta labor el Dr. Alejandro Rangel Estrada desde 1999-2000 hasta el ciclo 2004-2005. Esta tarea la continúa el ahora director L.F. Arturo Ramírez González quien hasta la fecha funge como director del Instituto Valladolid Preparatoria. Al ciclo escolar 2006-2007, la preparatoria tiene una población estudiantil de 532 alumnos; (la secundaria 380 y la primaria 450) cuenta además, con una planta de más de 60 maestros, 2 secretarias, 7 intendentes, servicio de biblioteca y el apoyo de 12 departamentos: Control Escolar, Departamento Psicopedagógico, Pastoral; Evaluación, Atención Médica, Informática, Servicios Escolares, Idiomas, Servicio Social, Apoyo Académico, Diseño, Mercadotecnia. También se ha logrado establecer, a partir del verano de 1994, un intercambio cultural con dos instituciones educativas de prestigio en Victoria, Toronto y Québec Canadá, mismo que hemos llevado y esperamos seguir llevando en los veranos por venir. .

Es bueno señalar que los miembros de PESAC y en especial los integrantes de la preparatoria continúan esforzándose por seguir la Pedagogía Marista, convirtiéndose en una institución realmente evangelizadora y para ello ponen un gran empeño en la formación cristiana de sus educandos. En septiembre de 1996 la Institución obtiene el permiso de la Secretaria de Relaciones Exteriores para cambiar su denominación social. Ahora es el de Patronato e Impulso Educativo A.C. Las relaciones entre los miembros de PIEAC y los Hermanos Maristas son y siempre han sido, estrechas y fraternales. Los Hermanos Maristas dentro de su organigrama nos consideran Familia Marista. Dos Hermanos Maristas son miembros del Consejo Directivo de PIEAC. En todos estos años se ha contado con hermanos maristas cuyas labores pastorales han sido determinantes en los escolares y docentes. Actualmente los hermanos forman parte del Consejo Directivo de la escuela. Por ello es infaltable la presencia de los hermanos: Salvador Chávez en primaria (que también funge como subdirector); Jorge Nuño Preciado en secundaria; Carlos Vargas Ávalos en preparatoria y Antonio Cavazos Bueno que está a cargo de los novicios. Todo esto ha hecho que, a sesenta y seis años de su nacimiento, el sueño de aquellos hombres visionarios, sea una pujante realidad y haya llegado a constituirse en una de las mejores opciones educativas de la región, con el favor de Aquel que todo lo puede y la intercesión de Nuestra Buena Madre, quien todo lo ha hecho entre nosotros.

2006 fue sin duda un gran año para toda la comunidad porque se celebran 65 años del colegio marista en Morelia, de “compromiso educativo” por seguir forjando y aportando a la región y al país “hombres de bien y virtuosos ciudadanos”. A principios de año se llevó a cabo el primero de los muchos festejos; una solemne Misa en la Catedral de Morelia para elevar una plegaria de agradecimiento a Dios y a la Buena Madre. Se continuaron dichos festejos con exitosas participaciones de alumnos de los tres niveles en eventos tanto académicos como culturales cerrándose éstos con un Festival Artístico y cultural en el mes de octubre, en el Teatro Morelos con la participación de alumnos exalumnos y maestros.
Arturo García Dunna
Servicios Escolares